El despertador sonó temprano en la mañana, me levante de la cama y mire al espejo, note algo extraño en mi rostro, me acerque un poco mas al espejo y me di cuenta de q el color de mis ojos había cambiado a plata, me sorprendí mucho, no era la primera vez que lo hacían cada vez que usaba la magia tendían a cambiar de color pero esta vez yo no estaba haciendo nada.
Cerré mis ojos intentando que recuperaran su color natural pero nada, esto si que era extraño gire la cabeza y vi calendario astrológico que había colgado tras mi puerta. Hoy avía luna llena azul, eso lo explicaba todo cada luna llena azul mis poderes superaban mi control.
Recordé la caja que me avía dado mi maestra antes de irme, ella me dijo que la necesitaría, busque en las gavetas de mi closet y la encontré. Nunca la había abierto así que no sabía que había dentro.
En la cajita había unos lentes de contacto de un color muy parecido a mis ojos, un potecito de pastilla, un bestiario y un libro de hechizos clase B, junto con una nota que decía:
Buena suerte en tu nueva vida mi joven aprendiz aquí te dejo algunas cosas que necesitaras en tu camino
Los lentes de contacto te ayudaran a pasar desapercibida los días que haya luna azul
Las pastillas tienen una pequeña cantidad de la gema Minturis que la puedes comer cuando tus poderes se salgan de control para mantenerlos a raya
El bestiario porque nunca se sabe que te puedes encontrar en el mundo y es mejor estar informada.
Por último tienes el libro de hechizos que te recomiendo que te estudies, nunca se sabe cuando de pueden salvar la vida.
Mucha suerte
Atte.: Daris, tu maestra.
Que linda era Daris siempre preocupándose por mi. Me coloque los lentes me fui a bañar (mi habitación tenia su propio baño) y baje para desayunar.
Mi padre ya se había ido a trabar pero me dejo unos waffles hechos y un jugo de naranja. Termine de comer rápido y llego el autobús.
Me subí en él y todo era un desastre los chicos parecían animales salvajes, eso asustaba nada que yo hubiera visto jamás.
—Siéntate donde puedas, bienvenida.—Me dijo amablemente la conductora con una voz amable.
Me senté al lado de una chica que miraba absorta por la ventana, cuando ella se dio cuenta de que yo estaba hay se giro para hablarme.
—Hola tu debes ser nueva, es un placer conocerte, me llamo Clarisa y tu?—Me preguntó con una sonrisa.
—Mi nombre es Elizabeth, y estas en lo correcto, soy nueva—Respondí intentado sonar lo mas amistosa posible.
—Bien yo soy de comité de bienvenida así que seré tu guía hoy—“que chica tan extraña… será esto una costumbre en este tipo de escuela?” fue todo lo que pude pensar pero al menos ahora no estaría perdida en el instituto pidiendo indicaciones.
Llegamos por fin.
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