No podía decirle nada sobre Richard, ni de lo que había pasado a noche; en parte porque sentía que podían pasar cosas muy malos si le decía algo, pero también porque ni yo misma esta segura de los que en realidad había pasado anoche.
Parecía como si Daria tuviera el don de leer mis mente, porque antes de que lograra penaras una respuestas, se levanto del sofá y subió las escaleras hacia mi alcoba mientras me decía.
--Si no lo sabes, conozco una forma de averiguado.
La seguí escaleras arriba, ansiosa por saber que era lo que realmente me había ocurrido anoche. Tenia miles de dudas y preguntas confusas en mi cabeza, y también una pequeña voz en lo más profundo de mi cabeza que me decía que todavía podía creer en Richard.
Cundo llegamos a mi cuarto Daria miraba furtivamente toda mi habitación, pude notar como sus pupilas se convirtieron en dos rajas pequeña haciendo que sus ojos de asemejaran a los de un gato que busca su presa en la oscuridad. Luego de estar unos minutos observando todo con atención salió de mi cuarto y estuvo de regreso en menos de un segundo, en su mano izquierda cargaba una bolsa de tela de color rojo, metió su manos en esta y esparció un extraño polvo del mismo color que la bolsa por todo el aire. Segundos después, la luz de la habitación se tiño de un color morado fuerte y pude verme a mi misma, sentada en mi cama cama, hablando por teléfono con Daria.
Entonces supe al instante que era aquel polvo rojo, era cenizas de tiempo, un extraño material que tenia la propiedad de proyectar las imágenes del pasado como fantasmas en el presente, lo que quieria decir que Daria estaba a punto de ver la reunión que tuve con Richard.
Intente bloquear mi mente y no pensar en lo creería Daria al ver lo que paso, mientras aquella escena se reproducía ante mis nuestros ojos, mantuve la mirada fija en la tabla de madera que se encontraba bajo mis pies, hasta que escuche a mi maestra soltar un alarido de sorpresa y levante la mirada pude ver como mi yo de aquella ilusión pasa a convertirse en alguien más. Parecía que Richard la conocía, ya que la llamo Rachel, y esta empeños a explicarle algo que yo no estaba entendió pero al a jugar por su expresión, Daria si lo entendía, y más que eso, aprecia que le asustaba.
Finalmente Richard iso callar a la misteriosa chica, y esta comenzó a desabotonarse mi pijama y le pidió que le mordiera el cuello para que pudiera entender, asegurando a su vez que no se preocupara por mi ya que no recordaría nada. Por alguna razón me sentí aliviada, ahora sabia que Richard no me había traicionado, pero mi tranquilos pensamientos fueron interrumpidos bruscamente; en el momento en que el recuerdo de Richard mordió el cuello de aquella mujer sentí como mi alma fue arrastrada fuera de mi cuerpo, a otro lugar, a otro tiempo, a una época en la que yo no era yo.
En medio de un camino me encontraba yo y a unos pocos metros al frente mío había una joven que me daba la espalda.Vestida ropas cómodas y tenia una enorme bolsa sobre el hombro derecho, su cabello era de un rojo intenso y le llegaba hasta la base de la columna, aquella chica era alguien importante para mi y yo no quería que se fuera.
Su voz sonó como una cuchilla que atravesaba mi pecho cuando dijo
--No pienses en de tenerme hermanita, porque si lo intentas, no me quedara mas opción que eliminarte. Lo entiendes versa, Rachel.
WTF!!
ResponderEliminarme alegra q volvieras a ppublicar,
sin duda la historia se esta poniendo interesante, por cierto feliz año nuevo xp
publica cuando puedas :D
Daniela, ¡Publica! Por el amor a lo primero que se te ocurra, ¡solo publica! ¡A mí también me gusta tu historia! ¡Quiero saber qué pasa despúes! :'(
ResponderEliminar