lunes, 27 de septiembre de 2010

Cap. 9 “EL SECRETO DE CLOE...”

Sacha POV
Me despertó el sonido de la alarma de mi celular en la mañana, me senté en la cama y mira a mis pies a mi pequeña gatita Mina que dormía plácidamente a mis pies, la acaricie el lomo y la oí ronronear. Normalmente el ronroneo de mina siempre me calmaba pero hoy era la acepción; pues hoy se cumplia una semana des que Elizabeth fue capturada por los vampiros en nuestro intento de asalto para matar a el maldito de Gregor, Cloe solo dijo que la atraparon y que ella no podía hacer nada pero por alguna rason yo no le creía en lo absoluto; cuando mencione que podríamos intentar rescatarla ella se opuso rotundamente y fue imposible combenserla y como siempre Carmen la apollaja en todo como una boba, esa chica parecía no tener voluntad cuando se tratraba de Cloe, parecía su perro faldero.
“Bueno deja ya de pensar en eso antes de que te molestes mas” me dije a mi misma. Sali de mi cuarto hacia el comedor y tome solo una granola, después Sali de la casa y me subi en mi auto, tenia que pasar por Carmen y Melanie antes de ir al instituto.
Carmen POV
El ensordecedor sonido de la alarma de mi despertador me despertó de sorpresa, tenia que cambiarlo o un dia de estos esos sutos me causarían un infarto.
Me pare de la cama y me mire en el espejo completo de mi espejo de cuerpo completo tras la puerta de mi cuarto, me dio riasa mi propio reflejo, mi cabello estaba hecho una maraña, parecía medusa, me rei un momento y luego me dispuse a despertar a mi hermana; fui al baño llene un baso con agua y después me diriji a su habitación. Este lugar parecía una selva, era el sitio mas desatroso de todo el mundo, habese me daba miedo que algo pudiera salir de este cuarto y picarme, camine hacia lo que se suponía que era la cama de mi hermana, y cuando estbe frente a ella le heche el agua en toda la cara. En acto reflejo bricó y se tranfomó en una pantera negra destrosando asi su pijama, me hubiera rasguñado la cara de no ser porque yo la esquive a tiempo, esto ya se hacia costumbre, cada ves que mi hermana estaba nerviosa al despertarse tenia este acto reflejo. Esta ya hera la terce vez en esta semana que hacia esto.
Sus grandes ojos de felino me miraron solo por un segundo y depues se escondió bajo su sabana para tomar forma humana
—Ya deja de asustarme asi Carmen, mama dijo que no me compraría mas pijamas—Estaba molesta eso era seguro
—No es mi culpa, yo siempre te he despertado asi, que reaciones de esa forma es algo nuevo—“ Y se llama culpabilidad” dije para mis adentros , estas reaciones se debían a que se sentía culpable por apollar a Cloe con respecto a no ayudar a Elizabeth, aun que sabia que nunca lo admitiría pero era ovio que eso la estaba consumiendo.
Salí de su cuarto sin dirigirle ni una mirada y que su culpa la siguiera torturando de la mis forma que estaba segura que lo hacia en sus sueños.
Cloe POV
Mi reflejo en el espejo se veía mas bella que nunca, o eso es lo que a mi me pareció, me sentía triunfante y victoriosa, este dia se cumplia una sema desde que la Elizabeth fue capturada por las sanguijuelas esas tan patéticas, no se porque esto no me preocupaba en lo mas mínimo; no importa mucho si la hija de una traidora nos dejaba, puesto que su sola existencia manchaba la reputación del clan, era patético que ella fuese a ser la próxima monarca del clan, ese pues debía ser mio, mi madre sirbio al clan toda su vida y lo honro como ninguna otra bruja de la historia, pero claro, eso no importa es la línea de sangre directa la única que puede ser la monarca, pero si esa boba de Elizabeth desaparece del mapa dudo que el consejo acepte a su madre como monarca y entonces solo quedaría yo; mi sonrisa se enchanso mas al atravesar este pensamiento por mi mente, era muy prometedor.
Me levante de la peinadora de mi cuarto y me diriji a la puera, mi lindo auto me esperaba abajo y con un poca de suerte Sacha me diría al llegar al instituto que el clon de Elizabeth se desbanecio comprobando haci que ella estaba muerta, solo esperaba que antes de morir no hubiera dicho nada sobre nosotras a los sanguijuelas o sino mancharía aun más el nombre del clan que su patétitca madre.
Y pensar que ella era mi prima, no tenia ni el derecho de llamarse bruja, fue todo lo que pensé mientras me dirigía al instituto con las esperanzas puestas en su desaparición

Melanie POV
Me sentía terrible mente incomoda en el auto de Sacha, sabia que están molestas con migo por apoyar a Cloe con el hecho de no salvar a Elizabeth, pero que podía hacer, si le desobedezco ella me mataría,apreciba demasiado mi vida como para permitir que una maldición como la que Cloe me puso me matara. Esa chica era maldad pura, tenia la ridícula idea de que los cuatro clanes se unieran y que ella se combirtiera en la cabeza de todo; me recordaba mucho a Hitler, un loco con la idea de convertirse en el conquistador del mundo, pero yo tenia que quedarme callada hasta que descubriera alguna forma de romper la maldición y hasta entonces seria su perro faldero.
Cloe practicaba la magia negra que había sido proibida por la reunión de los 4 clanes al finalizar la segunda gran guerra de las brujas, la ley indicaba que aquellas que la desobedecieran serian desterradas a el lugar que el gran consejo de los clanes decidiera. Pero claro yo era la única que lo sabía ya que a todas aquellas que la intentaban traicionar las silenciaba; del la mima forma qué lo hiso con Emily lo aria conmigo si yo llega a hablar.
Cada día me sentía mas patética y mirserable pero un dia me liberaría de esa maldita de Cloe y me encargaría personalmente de que su castigo fuera digno para alguien como ella... Que bien sonaba la idea, pero no sera tan sencillo conseguir llevarlo a cabo.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Cap.8 “LA RESPUESTA MENOS ESPERADA A MI PREGUNTA”

Otra vez amanecía y yo continuaba encerrada en esa celda, ya había pasado una semana. Me preguntaba si mis compañeras ya me habían dado por muerta o planeaban una manera de rescatarme. Lo único que sabia que seguía viva gracias a Richard, que había persuadido a Gregor convenciéndolo de que yo podía serle útil si me mantenía viva.
Pero había algo extraño en su forma de actuar, además de que era un vampiro, su comportamiento era raro incluso para un humano. Al principio creí que lo habían mandado a sacarme un poco de información, pero después de profundizar en el análisis de la situación, supe que había algo oculto, y algo que definitivamente no le habían ordenado hacer.
—Aquí esta tu desayuno—Dijo Richard. Desde aquella noche cada día me traía comida y pasaba todo el día hablando conmigo de cualquier cosa. El me mantenía cuerda y evitaba que la soledad de mi encierro me consumiera. Este día como siempre entro a mi celda para sentarse a mi lado y verme comer.
Hoy se veía muy ausente en sus pensamientos.
— ¿Ocurre algo malo Richard? Te noto extraño—La frase se me escapo de los labios pero antes de poder arrepentidme me contesto.
—Eres muy observadora. Es cierto, estoy preocupado, pero no hablemos de eso. Ayer me prometiste que me contarías la razón por la cual no has visto a tu madre en años.
El era muy listo, consiguió la manera perfecta para cambiarme el tema.
—Veras, mi madre al conocer a mi padre huyo del clan, por así decirlo, para llevar una vida normal y tener una familia; pero un no puede escapar a lo que en realidad es, el clan la termino encontrando y la obligo a que abandonara a mi padre. Ella sabia que no tenia opción así que uso una escusa y huyo de mi padre conmigo; pero era muy tarde, ya la habían catalogado como traidora, así que la obligaron a que me entregara al consejo y este decidiría que harían conmigo.
Me mandaron a un internado para brujas que parecía mas un orfanato que otra cosa, ya que la mayoría de las que estaban hay habían perdido a su madres y las otras eran chicas problemas. No he sabido nada de mi madre desde hace muchos años.
—Debió ser duro para ti…—Dijo con cierto tono de lastima en la voz.
—No tanto, no puedo recordar nada de ella, así que no me duele tanto como debería—mentí
—Estas mintiendo—me acuso— no importa que no la recuerdes, es imposible que no sientas dolor por no haberla tenido en tu vida—El siempre me entendía muy bien a pesar del poco tiempo que lo conocía, y de sus diferencias con respecto a mi.
El día se paso como todos los demás, yo hablando de mi vida y el escuchando atentamente. Le conté como fue mi infancia, las ideas que me habían metido en la cabeza desde que podía recordar, los duros entrenamientos que me dieron, de cómo las demás chicas me decían que yo no era mas que la hija de una traidora.
Pude ver su cara de asombro cuan le conté esto.
Le conté técnicamente todo sobre mi, pero lo único que omití fue mi lugar en como futura lider del clan, mi misión en ese pueblo y en lo que estaba destinada a hacer; según las brujas del gran concejo.
Cuando comenzó a anochecer el me hablo por fin.
—Recuerdas que esta mañana me dijiste que me veía preocupado…
—Yo dije que te veías extraño, no preocupado—lo interrumpí Antes de que pudiera continuar.
—Déjame terminar por favor—Me quede callada esperando que siguiera—Lo que ocurre es que Gregor esta molesto por que tus amigas no han venido por ti como teníamos planeado, y como no estas siendo útil, el dice que deberíamos matarte ya.
Se me detuvo el corazón cuando pronuncio esas palabras. ¿Seria el quien tendría la tarea de matarme? ¿Lo haría si así fuera? ¿Lo haría ahora? Estaba en estado de shock.
—Por eso, te quería dar esto—Dijo mientras tomaba mi mano y colocaba una llave en ella, era la de mi calabozo—Mañana la guardia ira de casería por la noche y pondrás escapar.
—Pero por que haces esto, si saben que me ayudaste a escapar podrían hacerte algo…—Dije sorprendiéndome a mi misma mi preocupación por su bienestar.
Acaricio mi mejilla con delicadeza y me miro a los ojos, sentí como su triste mirada me atravesaba el alma, y como el roce de sus manos me erizaba la piel.
—Yo no quiero que nada te pase—Fue todo lo que dijo. Irreflexivamente pase mis brazos por su cintura y me abrace a el con fuerza escondiendo mi rostro en su pecho.
Me abraso presionadome más contra él y acuno mi cabeza en su pecho.
No sabía que es lo que estaba sucediendo, pero una pequeña vos en mi interior me decía que había ocurrido lo que ni yo había imaginado que podría suceder:
Un vampiro me acababa de robar el corazón y sabía que nunca me lo iba a devolver.